Pregunte a cualquier asociado minorista qué día teme más. No es el Black Friday. Es el Día de Inventario.
La tasa de rotación en el comercio minorista ronda el 70%, y aunque los bajos salarios son un factor, la satisfacción laboral es el asesino silencioso. Cuando le preguntas a la gente por qué se va, las 'tareas tediosas y sin sentido' encabezan la lista. Y nada es más tedioso que contar manualmente miles de artículos idénticos durante 10 horas seguidas.
Por qué odiamos contar
No es solo que sea aburrido. Es que el proceso tradicional prepara a los empleados para el fracaso.
1. Es adormecedor
Escanear. Bip. Escribir. Escanear. Bip. Escribir. Hacer esto para 50 artículos está bien. Hacerlo para 5,000 es una receta para el agotamiento. Cuando los humanos hacen tareas robóticas, se desconectan.
2. La ansiedad de "perder la cuenta"
Estás en la cuenta 342. Un cliente pregunta: "¿Tienes esto en azul?" Respondes. Miras hacia atrás. ¿Era 342 o 324? Ahora tienes que empezar de nuevo. Este miedo constante a la interrupción crea un estrés de bajo nivel que agota la energía rápidamente.
3. El miedo al castigo
En muchas empresas, una variación se trata como un delito. Si un empleado cuenta mal, recibe una amonestación. Esto convierte una tarea operativa simple en una prueba de alto riesgo en la que están aterrorizados de fallar.
Cómo arreglar el asesino de la moral
Aún necesitas números precisos. Pero no necesitas torturar a tu equipo para obtenerlos. La solución es eliminar la fricción.
Escribir números es lento y propenso a errores. Dales herramientas digitales (como teléfonos inteligentes) que hagan las matemáticas por ellos.
Divide la tienda en zonas. Rastrea el progreso visualmente. Haz que sea un sprint de equipo, no un maratón solitario.
No esperes un mes para decir 'buen trabajo'. Si limpian una zona con 100% de precisión, celébralo de inmediato.
Conclusión
El conteo de inventario no tiene por qué ser la razón por la que sus mejores empleados renuncien. Al actualizar sus herramientas y cambiar la cultura de 'no te equivoques' a 'seamos precisos', puede convertir el peor trabajo en el comercio minorista en simplemente otro martes.